Repúblicas Bálticas y Helsinki

Desafortunadamente el aeropuerto de Vilna (la capital lituana) ha estado cerrado el verano de 2017 por reformas en la pista de despegue/aterrizaje, por lo que no nos quedó otra que volar inicialmente a Varsovia y de ahí a Kaunas (segunda ciudad lituana).

14 de julio de 2017: Madrid

Llegamos al hostal Milan. No está mal el sitio. Nos quedamos con ganas de repetir en el hostal MH Fuencarral, pero no quedaban habitaciones. El hostal Milán es algo peor, pero la relación calidad/precio es aceptable y está muy bien situado. Nos vamos a cenar al Bazaar. Ya lo conocíamos y es un bonito sitio con buena comida y precios aceptables.

15 de julio: Madrid – Varsovia

Desayunamos en vips (desayuno hipercalórico para empezar el viaje) y damos una vuelta por la zona (calles Hortaleza, Fuencarral, Gran Vía …). Volvemos a por las maletas y para el aeropuerto.

El avión sale tarde pero nos da tiempo de coger el autobús que teníamos de las 21:15 de Modlin a Varsovia. Llegamos al Palacio de la Cultura a las 22 y cogemos un taxi al hotel. El taxi no puede ser más antiguo, parece que en cualquier momento se desploma, pero admite tarjetas y nos cobra 3,32 € por llevarnos al Golden Tulip Warsaw Center. Un 4 estrellas muy barato y bastante céntrico (aunque al llegar al centro vi el Novotel que estaba al mismo precio y que, aunque tiene peor nota en Booking, está mucho mejor situado).

Salimos para cenar y conseguimos sentarnos en un pizza hut de la parte nueva de la Ciudad. Barato y bueno. Cansados ya volvemos al hotel.

16 de julio: Varsovia – Kaunas

Desayunamos en el hotel (bautizado por nosotros como «la tulipa») y vamos a dar vuelta por la ciudad vieja y la ciudad nueva. Todo el centro de Varsovia está reconstruido, pero a mí me parece muy bonita. Se ve en un par de horas si no entras en museos.

                               Galería de imágenes de la Ciudad Nueva y la Ciudad Vieja de Varsovia

Volvemos al hotel a por las maletas y cogemos taxi para la estación de tren. El taxista quiere euros y no Zloties. Nos pide 5, bastante más caro que el taxi del primer día pues la estación está a dos pasos. No obstante aceptamos y sigue negociando hasta que nos ofrece llevarnos al aeropuerto por 10 euros. Aceptamos también.

Comemos en aeropuerto, cogemos avión de LOT para Kaunas. Llegamos al aeropuerto, que es una birria y además lo han ampliado con una especie de «caracolas» porque el de Vilna está cerrado. Recogemos las maletas, vamos a por el coche y para el hotel. El coche es bastante caro porque tiene un plus de 200 euros porque lo dejamos en Tallín, pero merece la pena para poder movernos como queramos.

El hotel esta bien (Europa Royal Kaunas, 4 estrellas). Salimos a cenar. Cenamos en un sitio medio chulo en el centro y nos volvemos al hotel. La verdad es que Kaunas no tiene casi nada. Bien se la puede uno ahorrar. Ya lo medio sabíamos, pero el aeropuerto de Vilna estaba cerrado.

17 de julio: Kaunas – Vilnius pasando por Trakai Castle

Desayunamos en el hotel y salimos para Trakai Castle. Es bonito por fuera pero no entramos por dentro porque los comentarios que vimos decían que no merecía la pena. Además, parece ser que lo bonito es coger una barquita y darle la vuelta a la islita donde está el castillo, pero hacía muy mal día, así que nos fuimos sin entrar.

Algunas fotos de Kaunas y del Castillo de Trakai

Llegamos a Vilnius antes de comer. Dejamos cosas en apartamento (Gyneju Apartments, bastante bien y barato) y nos fuimos al centro. Después de varias vueltas dejamos coche en parking y comimos en nuestro primer Cilipika (bastante regular pero nos sacó del apuro).

Hicimos tour por Vilnius empezando por la catedral. Vilnius es más grande y tiene alguna cosa más que visitar, pero se ve en un día y apurando en medio. Volvemos para casa, descansamos y salimos a cenar cerca del apartamento en el restaurante Submarine que es lo único animado que vemos y para casa. El restaurante muy bien y sirven desayunos, así que decidimos desayunar ahí al día siguiente.

Galería de imágenes de Vilnius

18 de julio: Vinius – Liepaja

Desayunamos en Submarine, entramos en la biblioteca de Vilnius (que está al lado del apartamento) y salimos para Kermavé y sus montículos. Es un sitio muy bonito que tiene un antiguo poblado (aunque éste no merece la pena, lo bonito son las cinco colinas y el enclave natural en el que están). Salimos para Siauliai y comemos allí en restaurante Arkos (muy bien de precio y muy chulo). Tenemos un momento despedida de soltera porque se nos acercan unas chicas lituanas para que les enseñemos a hacer un nudo de corbata. Nos regalan la corbata. Salimos, damos una pequeña vuelta por el pueblo y para la colina de las cruces. Es un sitio curioso. Una colina donde la gente empezó a poner cruces de familiares de los que no habían recuperado el cuerpo en alguna guerra y se fueron poniendo más cruces cada vez y el resultado es curioso, como os digo. La historia exacta no la recuerdo pero es básicamente eso.

Paramos a tomar café en Mazeikiai: entramos en una cafetería, supuestamente de allí y muy buena, y encontramos una familia medio rezando medio celebrando un cumpleaños religioso. Nos miraban con caras raras y nosotros estábamos a punto de descojonarnos, así que nos fuimos a una mini cafetería de un supermercado cercano porque no encontramos otra cosa ya.

Seguimos para Liepaja. Llegamos al apartamento que en realidad está en Grobina y es algo bestial y muy barato (High street apartment). Cenamos allí pero antes fuimos a la playa de Liepaja a ver puesta de sol. Muy bien montada tienen esa zona de playa de Liepaja para el verano. Volvemos a casa a cenar y a dormir.

19 de junio: Liepaja – Riga

Desayunamos en casa y salimos para dar una vuelta por Liepaja. Vemos la catedral, alguna iglesia y el mercado donde compramos frambuesas podridas. Volvemos al coche y salimos para Carosta, pueblo que fue habitado por 40000 rusos en la segunda guerra mundial y que actualmente esta muy deshabitado. Tiene una iglesia ortodoxa muy chula.

Salimos de Carosta para Riga. Paramos a comer en Kuldiga, donde está la catarata más ancha Europa. Pueblo muy bonito. Comemos en café Tilts. Damos vuelta y salimos hacia el cementerio alemán a las afueras de Saldus. Nos perdemos pero al final lo encontramos.

De nuevo en coche vamos al castillo Jaunpil pils. Tomamos café al salir y compramos unas galletas con queso asquerosas. Por suerte las galletas de chocolate de la gasolinera lo arreglan.

Seguimos ya hacia Riga. Llegamos al apartamento. Muy bonito, aunque luego resultó poco operativo. Vamos en coche al centro. Damos voltio y como es tarde no nos ponen de comer salvo en un bar hamburguesería americano. Cenamos, vuelta y pa casa.

20 de junio: Riga, Jurmala y Kemeri

Pasamos toda la mañana y parte de la tarde en Riga. El comienzo fue accidentado: decidimos desayunar en el centro comercial, de nuevo en Cilipika. Tenían desayuno completo. Nos ponen el café y casi media hora después aún no está lo demás. Pagamos el café y nos vamos.

Compramos en súper y vamos a casa a desayunar. Compramos sándwiches y zumo don Simón premium Valencia para ir rápidos y nos vamos en el coche. Gran error porque no hay parking así que lo devolvemos a casa y vamos andando.

Un poco antes de la una estamos en la catedral. Visitamos un poco y a mitad de recorrido comemos en Runcis, un bar de lugareños en el centro. Buen precio y sabroso: dumplings, pollo en salsa con ensalada y dos cervezas de medio.

Seguimos visitando y acabamos en la iglesia ortodoxa rusa. Muy chula. Tomamos café en el parque en el que está y cogemos autobús 53 hacia casa. Allí cogemos el coche y para Jurmala. Sitio chulo de playa. Paseamos por la playa primero y luego por la calle peatonal y salimos para Kemeri. Empezamos a andar y nos volvemos a Riga.

Pasamos por el otro centro comercial que me deben un regalo y a las 10 nos vamos para casa. Cenamos allí y ya no salimos.

21 de junio: Jelgava, Dobele, Rundale, Bauska y Riga

Salimos hacia Jelgava. Visitamos el pueblo en un par de horas. Vemos el castillo primero, que ahora es la universidad de agricultura. Había una boda. Luego vamos hacia el río y su puente chulo, vemos las iglesias y para Dobele.

En Dobele comemos en un restaurante muy chulo en la plaza del pueblo. Se llama Tervetes. Después vemos el castillo en ruinas y salimos para Rundale. Allí vemos el palacio y como terminamos antes de las 6 vamos a ver el castillo de Bauska. Compramos unos pasteles y de vuelta para Riga.

Descansamos un rato en apartamento y nos vamos a cenar que invito por mi santo. Cenamos en otro sitio de lugareños, esta vez mucho más bonito, Ezitis Migla. Cenamos muy bien y bien de precio. Luego tomamos una coronita en el bar foxi algo. Terminamos y para casa.

22 de junio: Sigulda, Turaida y Cesis

Salimos para Sigulda y preguntamos de todo en la oficina de turismo. Vemos el castillo (nos colamos porque había que pagar dos euros a pesar de lo que diga uno que conozco), la cueva de Gutman y llegamos a Turaida, pero no entramos en castillo. Seguimos y comemos en Ligatne y finalmente llegamos a Cesis.

Están de fiestas. Preguntamos para alquilar bici al día siguiente y entramos al castillo. Se visita libremente todo menos la torre. Te dan un candil porque hay zonas donde no se ve nada. Salimos, vamos a informarnos de las canoas y como no queda nada hay que hacerlas el lunes por la mañana.

Vamos al hotel y vemos que alquilan bicis, así que decidimos cogerlas al día siguiente, domingo. Soltamos las cosas y al festival. Tomamos una sidra escuchando el escenario principal. Al pedirla vemos que venden “rum ar colu” así que luego pedimos uno.

Volvemos al hotel a ducharnos. Salimos de nuevo. Cenamos salchichas y patatas en el festival. Tomamos rum ar colu y para casa.

23 de junio: Cesis

Estamos todo el día con la bici por el parque nacional de Gauja. Terminamos a las 5 y 30. Descansamos, ducha y salimos a café. Despues del festival no queda casi nadie en Cesis. Un poco triste. Igual vuelven los fines de semana. Después del café vamos a Valmiera, donde no hay nada ni nadie. Cenamos en una pizzería y de vuelta a Cesis al hotel.

24 de junio: Canoa en Cesis, Valka-Valga, Sangaste y Tartu

Cogimos canoa en Cesis a las 10 y la soltamos a la 1. Muy chulo el trayecto. Luego para Estonia. Paramos a comes en Valga en restaurante Lilly. Muy buena comida. Seguimos para ver el castillo de Sangaste que ahora es un hotel. Es bonito pero nada del otro mundo. Seguimos para Tartu.

Es la segunda ciudad de Estonia y es una ciudad universitaria. Mucho ambiente y todo muy bonito. Café en café Deval al lado del apartamento. Paseo por la ciudad, ducha y a cenar en restaurante medio americano cerca del hotel. Cenamos en la terraza acristalada y a dormir.

25 de junio: Tartu, Viljandi y Parnu

Salimos a desayunar en Gustav’s y de algo parecido a tostadas nada, así que un pastel y un desayuno Gustav y dos cafés. Damos un paseo por Tartu corto y salimos para el museo estonio de cultura.

Vamos a Viljandi pero antes paramos en el lago Vörtsjärv, luego vamos a Viljandi. Paseamos un poco por allí y comemos en el restaurante Tegelaste Tuba. Luego ya salimos para Parnu. Es una pequeña ciudad en la costa muy frecuentada en verano. Dejamos las cosas en el apartamento y vamos al centro en coche. Tomamos café y paseamos y nos vamos a la playa e incluso nos bañamos. Pasamos por súper y para apartamento. Descansamos un poco (poco poco) y a cenar al centro. Cenamos en el restaurante Nicolai Lehtla y para casa a dormir.

26 de junio: Muhu y Saarema, con destino final en Kuressaare

Nos levantamos, desayunamos y rumbo al ferry que nos lleva a la isla de Muhu y a la de Saarema. Se coge en Virtsu y lo pillamos a las 12 (cogido por internet con el e-ticket para ir más rápidos).

Llegamos a la isla de Muhu y vamos a Koguva a un museo al aire libre sobre la vida en las granjas. En el camino vemos la iglesia de Santa Caterina en Liiva. Tiramos ya para Saarema y vamos a los molinos en Angla. Después al cráter del meteorito en Kaali. De ahí ya al hotel en Kuressaare comiendo rápido por el camino.

El hotel es un parece un antiguo sanatorio, pero no está mal. Salimos a ver el castillo y café y pastel enfrente. Helado por el camino, paseo y a descansar un rato. Salimos a cenar en el restaurante Classic Kohvik OÜ y pa casa.

27 de julio: Directos a Tallín pasando por Haapsalu

Desayunamos en el sanatorio (regular, porque no quedaba casi nada y no era demasiado bueno lo que había) y salimos para Haapsalu. Hay una antigua estación de tren, un castillo bastante chulo y una promenade al lado del mar. Comimos muy muy bien en Müüriääre Kohvik. Buena comida y muy buenos postres.

Salimos para Tallín donde nos esperaba la casera, que apodamos La Badavuse (no nos preguntéis por qué). Llegamos al apartamento que es una pasada de espacioso en plena Plaza de la Libertad, fuimos a devolver ya el coche y a pasear por Tallín. La ciudad es muy bonita. Hacemos compra para cenar en casa, compramos las Tallín card que activaríamos al día siguiente y tomamos café en el Reval Café, al lado del ayuntamiento. Descansamos, cena y salimos a dar una vuelta. Al final volvimos a casa sin tomar nada.

28 de julio: Tallín

Todo el día por Tallín haciendo uso de la Tallín card. Vimos todo: el ayuntamiento con su torre, san Olaf, la Holy Spirit, el Kiek in de Kök, etc. Comimos en una crepería llamada Kompressor, bastante bien y barata. Café en Chocolatería Pierre, muy bueno todo. Cenamos en una especie de vegetariano, Von Krahli Aed, pero nos confundimos. Pedimos solo dos entrantes aunque pensábamos que uno era plato principal. La chica incluso nos preguntó si creíamos que era suficiente que la cocina iba a cerrar y le dijimos que sí. Eran poca cosa pero habíamos picado queso y vino en casa, así que bien. Cuando llegó la cuenta vimos el error. Tomamos una copa en Hell Hunt, que es un sitio tranquilo pero muy chulo.

29 de julio:

Desayunamos en casa y salimos a las 9 y 30 en taxi para coger el ferri de las 10 y 30 a Helsinki. Al salir del ferri cogimos el tranvía 9 que paraba justo allí y nos llevaba directos a casa.

Como aún era temprano, dejamos las cosas en un piso que tenían para eso, nos comimos un bocata y a la oficina de turismo a por la Helsinki Card, pasando por la catedral. Nada más recogerla tomamos barco a la Suomenlinna y pasamos allí unas horas. No merece mucho la pena.

Volvemos y tomamos café a eso de las 6 en Robbert’s Coffee. Un timo el café. Paseamos por los alrededores de la estación central de tren, hacemos compra en lidl para cenar y desayunar en casa. Un show para encontrar un sitio donde vendiesen vino, porque no los venden en los supermercados, sino en tiendas especializadas, las tiendas alko, y cierran los sábados a las 6 y abren de nuevo los lunes, así que no compramos.

Descansamos, cenamos y salimos por una disco de ambiente variado: Nightclub DTM. 9 euros entrada y guardarropa y 5 una sidra de medio litro. No nos pareció mal para Helsinki. Terminamos la sidra y para casa.

30 de julio

Desayunamos en casa y a aprovechar la Helsinki card. Fuimos a la Kampi Chapel, al Kiasma Museum, al museo nacional, a la iglesia de piedra y al museo del diseño. Comimos en Burguer King porque no encontramos Hesburguer. Después a la catedral, al mercado antiguo, a la catedral ortodoxa y luego al HAM Museum y al monumento a Sibelius. Fuimos al café regata pero la cola era tremenda, así que fuimos al Engel Café. Después a casa comprando antes unos somersby.

Después de descansar un rato intentamos ir al café bar número 9 pero ya era tarde y no ponían comida, así que cenamos en ravíntola iguana. Bastante bien y bien de precio. Nos fuimos luego para casa.

31 de julio: final del viaje

Desayunamos en el apartamento y para la estación de tren a coger el tren a aeropuerto. Llegamos a aeropuerto con tiempo. El vuelo salió tarde y llegamos a Madrid a las 6 de la tarde. Las maletas tardaron en salir y cogimos luego metro para Atocha. Una vez allí dejamos las maletas en consigna y fuimos vamos a merendar. Compramos bocatas y agua para el AVE que salía a las 21:25 y llegaba a Sevilla a las 00:10. FINAL DEL VIAJE.

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