Dinamarca, Suecia y Noruega

Día 15 de julio

Llegamos al aeropuerto de Renania del Norte (o Weeze) a las 22 y 40. Nuestro viaje inicial era Dinamarca, Noruega y Suecia, pero no había vuelo directo a ninguno de los tres países desde Sevilla (o al menos no a precios normales), por lo que íbamos a ir a Madrid. Eso eran más de 5 horas de viaje, probablemente noche de hotel a la ida y a la vuelta y aparcamiento casi tres semanas allí, por lo que la opción de volar a Alemania directamente desde Sevilla a unas 5 horas de la frontera nos pareció mejor. Además, encontramos una oficina de Europcar cerca donde el alquiler de coche en Alemania con todo incluido estaba muy bien deprecio, por lo que volamos ahí.

Al principio pensamos que íbamos a tener que perder el viaje de ida, pues ese aeropuerto es una verdadera birria y a las 18:00 está todo cerrado, incluidas las oficinas de alquiler de coches. Pero al final encontramos una oficina de Europcar relativamente cerca y muy barata, así que hicimos noche en Kevelaer, que es un pueblito muy cerca del aeropuerto. Me bajé la aplicación Deutsche Bahn y compramos un billete de 24 h para dos personas (23€) que nos sirvió para ir a Kevelaer a dormir y a la mañana siguiente a Kleve a la oficina de Europcar a coger el coche.

Día 16 de julio

Una vez desayunados y recogido el coche (aunque estaba a 1 hora en tren + autobús) nos pusimos rumbo a Kiel, para dormir allí pues está ya cerca de la frontera con Dinamarca. Íbamos a parar a comer en Münster, pero estaba lloviendo y decidimos seguir y verla a la vuelta. Y menos mal, porque tanto Bremen como Hamburgo estaban de obras hasta arriba y la previsión era 7 horas y media de viaje en lugar de 5 hasta Kiel, como efectivamente fue. Así que decidimos comer algo rápido en el camino en un Burguer King y seguir para llegar y disfrutar al menos de la tarde en Kiel. Nos quedábamos en un hotel a las afueras y llegamos, dejamos las cosas y nos fuimos a dar una pequeña vuelta por la ciudad. No tiene mucho que ver, pero os dejamos las primeras fotos del viaje:

Día 17 de julio

Nos levantamos, desayunamos y ya tiramos para Dinamarca. Lo primero que hay que tener en cuenta es que, para aparcar en Dinamarca, Suecia y Noruega, lo mejor es una aplicación que se llama Easy Park, muy fácil de usar. Aunque no se puede usar en todos los sitios, en la mayoría sí. Solo hay que fijarse bien en que el número de la zona que reconoce el móvil es realmente la zona en la que estáis, para no pagar otra, porque a veces las zonas están tan cerca que el GPS del móvil puede fallar y ponerte en otra. La verdad es que, gracias a la aplicación, casi siempre aparcamos bastante cerca del centro de las ciudades.

Paramos en Odense a comer y a dar una vuelta corta. Hay unas 2 h y 30 desde Kiel. Odense es pequeño pero muy bonito. Aquí tenéis unas fotos:

Seguimos para el alojamiento de Copenhague. Hay 1 h y 30 aproximadamente desde Odense. Tengo que contaros que dicen que en Dinamarca no hay peajes, salvo en dos puentes. Pero la verdad es que en esos dos puentes se paga una barbaridad, como si hubiera peajes en todo el país. El primero es el de Storebelt. Cuesta unos 30 euros (aunque online tiene un descuento pequeño) y, como no lo vimos antes, lo pagamos allí al pasarlo. No pensamos que se pudiese hacer online hasta pasarlo. Y el segundo al pasar de Dinamarca a Suecia: el puente de Øresund. Cuesta unos 70 euros, aunque si lo haces online antes de ir te sale algo más barato. Es fácil: registras el coche y ya ni colas ni nada porque detecta la matrícula y que has pagado y se abre sola la barrera sin esperas.

Copenhague es muy caro, por lo que como queríamos un alojamiento decente que no fuera mucho más de 100 euros la noche, nos quedamos a unos 20 minutos en coche del centro. Después de llegar al alojamiento fuimos al centro para tomar café y dar una vuelta por la zona del ayuntamiento. El aparcamiento en Copenhague es, como todo, también muy caro. Está dividido por zonas con colores: roja, verde, azul y amarilla (precio decreciente). Si vais a estar un rato medio largo, mejor evitar la roja y la verde pues los precios son disparatados. La azul está relativamente cerca.

Después de aparcar, tomamos dos cafés ridículos de pequeños y un pastel para compartir por 15 euros. Dimos una vuelta y. al ver los precios de todo, fuimos al supermercado a comprar algo para cenar en casa y a dormir. Aquí están las primeras fotos de Copenhague:

Día 18 de julio

Nos levantamos y desayunamos. Pasamos el día en Copenhague porque nos quedaba mucho que ver. Nosotros fuimos en coche a varios sitios. Primero aparcamos cerca del Nørrebros Theater para ver el mercado de alimentos frescos (TorvehallerneKBH), el jardín botánico y el castillo de Rosenborg. Luego cambiamos el coche de sitio para ir a Kristianía. Nos recomendaron un sitio gratuito para aparcar muy cerca de Kristianía, justo al lado de unos campos de fútbol: https://maps.app.goo.gl/fjja8yLaR184TBC28

Vimos Kristianía y acabamos en The Reffen, una zona muy animada donde la gente se baña y almuerza. Hay un montón de sitios para comer, es como un mercado de estos que rehabilitan para comer allí. Muy chulo, aunque un pateo desde Kristianía. Primeras fotos del día:

Volvimos al coche y lo movimos hasta cerca de la Sirenita y vimos toda aquella zona. La Sirenita está, obviamente, sobrevalorada, pero había que verla. Tomamos café de nuevo (clavada también, más cara la merienda, pero mejor) y volvemos al apartamento. Últimas fotos de Copenhague:

Cena allí y a dormir.

Día 19 de julio

Nos levantamos, desayunamos y tiramos para Malmö (hay 50 minutos desde el alojamiento). Pasamos el puente de Øresund, que previamente habíamos pagado online y no tuvimos que hacer cola ninguna, pasamos la mañana en Malmö y comimos allí. Malmö se puede ver en una mañana. Aparcamos cerca de la biblioteca de la ciudad y, después de patearla, comimos otra vez en una especie de mercado: Malmö Foodhall(se ve que no solo en España están de moda estos sitios). Hay muchos restaurantes, pero nosotros comimos en una taquería y comimos muy bien. Los precios de Suecia no son los de Dinamarca, aunque no son baratos, son mucho más par

ecidos a los de España. Estas son las fotos de Malmo:

Después salimos ya hacia Gotemburgo (hay 3 horas de viaje), parando a tomar café en un pueblito bonito llamado Varberg. Al terminar el café seguimos y, como llegamos cerca de las 20 horas al apartamento, paramos en el supermercado a comprar para cenar y desayunar. El apartamento también estaba a las afueras de Gotemburgo. Cena y a dormir.

Día 20 de julio

Pasamos el día en Gotemburgo. Aparcamos cerca de la fortaleza Skansen Kronan, aunque subimos a la vuelta. Gotemburgo no merece mucho la pena. Después de ver el centro, como hacía mucho calor, decidimos comer al aire fresquito del centro comercial Nordstan. Comimos en un mejicano (Zócalo – Fresh Happy Mex) y pedimos dos platos, pero eran enormes, con uno habría bastado. Estaba todo muy rico. Como ya lo habíamos visto casi todo, antes de las 5 ya habíamos subido a la fortaleza y estábamos de vuelta en el coche.

Volvimos al apartamento y tomamos café allí. Y, como era muy temprano, fuimos a pasar un rato en una reserva natural (Stora Amundön Naturreservat Experience Green Outdoor) que también tiene zona de playa. Estas son las fotos del día:

A casa de vuelta, cena y a dormir.

Día 21 de julio

Desayunamos y salimos para Noruega. Tardamos unas cinco horas en llegar a Lillehammer, así que paramos para comer al pasar la frontera, un poco antes de bordear Oslo. Fue en un pueblito llamado Mysen. El pueblo es agradable y tiene varios restaurantes que están bien, pero no paramos nada más que a comer y ya seguimos para Lillehammer. Como no queríamos perder mucho tiempo tomamos café en el apartamento y salimos a dar una vuelta.

Vimos de lejos las pistas de salto de esquí y luego un parque con un estanque en el que se estaba bañando la gente y se me antojó bañarme, pero no llevábamos bañador puesto y decidimos que lo mismo nos bañábamos después, porque estaba muy cerca del apartamento y oscurecía muy tarde. Dimos vuelta por Lillehammer, que no tiene mucho que ver, pero es bonito. Es bastante conocido por la estación de esquí, pero no tiene mucho más. A la vuelta nos bañamos y ya cenamos en el apartamento. Estas son las fotos del día:

Día 22 de julio

Nos levantamos y desayunamos y fuimos en coche hasta las pistas para ver a la gente que estaba saltando. De ahí salimos para Beitostølen. Íbamos a parar en Valdres Nature & Culture Park, pero al final decidimos que no y llegamos directamente a Beitostølen a la hora de comer. El pueblo estaba muy ambientado. Comimos en Peppes Pizza y comimos muy bien. Noruega es algo más barato que Dinamarca. Recuerdo cuando estuve aquí hace casi 20 años que los precios eran como 3 veces los de España. Ahora, como en España los precios han subido tanto, la diferencia no es tan grande.

Tengo que explicar algo sobre las pizzas en Noruega. Las normales que pide la gente son las americanas. Son con la masa supergorda y son más caras. Entonces es una buena noticia. En los menús, al lado de las americanas hay otras que son más baratas. En algunos menús, incluso si están en inglés, no se entiende bien qué quiere decir que sean italianas, pero es justo eso: masa fina, mucho más rica y, además, más barata.

Después de comer fuimos al apartamento, dejamos las cosas, charlamos un poco con los dueños de la casa principal y nos fuimos a hacer nuestro primer sendero en Noruega: el del pico Bitihorn. Se puede ir por dos sitios distintos y decidimos subir por la parte más escarpada. Es bastante duro, sobre todo porque somos un poco intensos y vamos rápido. Las vistas son preciosas. Para bajar decidimos ir por el otro lado para cambiar, pero fue un error. Es mucho más largo y, sobre todo, el sendero termina a casi 4 km de donde teníamos el coche, así que muy cansados, nos tocó hacer 4 km más al terminar. De ahí al apartamento, ducha y cena. En Noruega comimos un montón de noches salmón. Está muy bien de precio y comprábamos unos aderezos con los que quedaba bastante bueno. Salmón y algún que otro acompañamiento. Estas son las fotos del sendero:

Día 23 de julio

En este apartamento hacíamos dos noches. Nos levantamos, desayunamos y nos vamos para el segundo sendero: el Besseggen. Es más largo y tenemos que llevar bocatas. Se deja el coche aquí, Reinsvangen long term parking, y se coge un bus que te lleva hasta el comienzo. Normalmente la gente hace el sendero entero y luego coge un barquito que te lleva por el fiordo y te deja donde comenzaste. Muy chulo el trayecto. Nosotros lo hicimos al revés, aunque sabíamos que corríamos el riesgo de no llegar a tiempo, pero no nos importaba, porque las vistas más bonitas están a mitad del camino y si no nos daba tiempo volvíamos por el mismo sitio.

La subida es tremenda, pero el paisaje es precioso. Cuando llegamos al pico más alto donde están las vistas más bonitas ya nos dimos cuenta de que era imposible llegar en el otro extremo al último barco, pero no importaba porque la vuelta por el mismo sitio era casi todo bajada. Al llegar super cansados nos tomamos un café y un pastel en la cafetería que hay al principio del sendero, cogimos de nuevo el bus hasta el coche y para casa. Llegamos tan cansados que era impensable salir a cenar fuera. De todas formas, cenar fuera era sinónimo de cenar a las 21 como muy tarde, con lo que la mayoría de los días iba a ser imposible. Estas son las fotos del día:

Día 24 de julio:

Nos levantamos y salimos para el siguiente alojamiento, en el que también pasaremos dos días. El pueblo más cercano: Sunndalsøra, aunque el alojamiento está a unos 20 minutos de allí. Es en una granja, en la que el dueño ha hecho un par de apartamento anexos a la casa principal para ganarse un dinerillo. Estaba lejos de Beitostølen, así que en el camino paramos a hacer un sendero (Lady Dala Musk Ox Safari) para ver bueyes almizcleros, aunque hace tanto calor que imaginamos que no íbamos a ver nada, como así fue. Al alojamiento llegamos tarde, así que en Sunndalsøra merendamos en una cafetería de un centro comercial, que era la única que cerraba más tarde, compramos algo para cenar en el super y nos fuimos a buscar la casa. Al llegar charlamos un poco con el dueño y a descansar, cenar y dormir. El apartamento era algo viejil, pero bastante amplio.

Día 25 de julio

Nos levantamos y tiramos para uno de los senderos más bonitos que íbamos a ver. El sendero se llama Innerdalen y se aparca aquí: Innerdal Parkeringsplass, Nerdal. Hay un primer parking un poco ilegal en el que se paga en metálico y en un sobre. Es un poco más barato y supongo que mucha gente no paga, pero decidimos ir al legal, en el que se puede pagar con tarjeta. Empezamos el sendero, pero el día estaba bastante nublado, así que decidimos no subir hasta la cima en la que hay un lago espectacular y hacer solo la primera parte. Pero terminamos tan pronto que, después de comer los bocatas decidimos seguir un poco. Y un poco lleva a otro poco … y acabamos en la cima después de un palizón de subida. Os dejamos aquí las fotos del día y una foto bajada de http://www.visitnorway.es en la que se ve la parte de arriba en un día soleado. Una pena:

Luego volvimos, café en la misma cafetería y a la salida unas pizzas en Pizzabakeren Sunndalsøra. Aún no sabíamos que las pizzas italianas estaban al final del menú y, como las chicas que nos atendieron no eran muy despiertas, al final montamos un jaleo. Pedimos pizzas americanas, que llevan ingredientes distintos, pero con masa fina. Y esto les provocaba algo extraño que no entendíamos. Unos días después lo hicimos. El caso es que las chicas fueron muy amables y nos prepararon lo que queríamos. Eso sí, nos dijeron que no se nos ocurriera comentar que nos habían preparado pizzas a nuestro antojo. Y las pizzas estaban muy ricas.

Día 26 de julio

Salimos para Sogndalsfjøra. Tardamos bastante porque paramos en muchos sitios. Nada más empezar el camino hay una zona de zig zags que sube la una montaña: Trollstigen. Es muy chulo y cada poco tiempo parábamos. Y después hay varios miradores con un fiordo precioso (Sunnylvsfjorden) hasta llegar al pueblo en el que empieza el fiordo: Geiranger. El pueblo está abarrotado de gente. Aparcamos en un sitio de media hora, compramos algo de comer y seguimos la ruta hacia delante y paramos en un parque que estaba a 10 minutos o así para comer lo que habíamos comprado (buñuelos de bacalao con puré de patatas, muy bueno).

Estas son las fotos de esta parte del camino:

Seguimos nuestro camino hasta Sogndalsfjøra, pero paramos en un pueblito (Stryn) a tomar café. Al llegar a casa dejamos las cosas y salimos a conocer un poco el pueblo. Está bastante solo, pero vemos una pizzería de la misma cadena de la última y nos planteamos si cenar allí, pero como estábamos cansados, compramos algo para cenar y a descansar. Y probablemente cenaríamos allí al día siguiente.

Día 27 de julio

Hoy nos toca el que, a mi parecer, fue el mejor sendero de todos. Se trata de un sendero para ver un glaciar (Austerdalsbreen). En el camino hay algunas vistas preciosas. Para ir al sendero se aparca aquí: Tungestølen parkering. Hay que pagar y apuntarse como que has pagado, levantar una barrera y seguir unos km hasta el parking.

El sendero es un poco duro al principio porque hay que subir, pero no mucho. Y luego es un valle precioso y nada difícil de hacer, por lo que disfrutas mucho de las vistas, hasta llegar al glaciar. Se puede ir por arriba o por abajo. Nosotros lo hicimos por arriba y al llegar a las mejores vistas desde arriba bajamos (es fácil desde allí por la ladera) y nos acercamos al glaciar. Muy muy chulo. Y la vuelta la hicimos entera por abajo. Estas son las fotos, a mí me pareció el sendero más bonito:

Volvimos relativamente pronto, dimos una vuelta por el puerto del pueblito, que es bonito, compramos unas pizzas para cenar en casa, cena y a descansar.

Día 28 de julio

Nos levantamos y salimos para el siguiente alojamiento, que será solo un día. En el camino hay que pasar por Vallavik Kreisverkehr im Tunnel, un túnel que tiene dentro varias rotondas. Por lo visto es el único que existe así. En el camino al alojamiento vamos a hacer un sendero en el Husedalen valley para ver 4 cascadas. Es duro porque hay que subir, pero no demasiado. De todas formas, las cascadas son bonitas pero el sendero no merece mucho la pena. Estas son las fotos:

El sitio donde vamos a dormir está en el camino hacia Preikestolen (el famoso púlpito), cerca de un pueblito llamado Skarde. Pero no tiene nada alrededor. Nos quedamos ahí porque estaba en el camino. Así que paramos en el supermercado más cercano antes de llegar a comprar la cena y el desayuno. Llegamos al apartamento, descansamos, cenamos y a dormir.

Día 29 de julio

Salimos hacia Preikestolen. Es un negocio grande lo que tienen montado ahí. El aparcamiento vale barato las dos primeras horas, pero no te da tiempo a ir y a volver, y luego ya te cobran el día entero. Pero merece la pena. Es un poco rollo que haya tanta gente, pero el final de la ruta, el púlpito en sí, es brutal. Estas son las fotos:

Como lo hicimos rápido y en el camino hacia el alojamiento teníamos que pasar por Stavanger, tomamos café allí y dimos una vuelta. Yo ya lo conocía y lo recordaba bastante. Es muy bonito. Aquí os dejamos las fotos:

Luego seguimos hacia el hotel Jaeren en Byrne. Es un hotel de cuatro estrellas bastante bien de precio. Una vez más compramos pizzas para llevar. Tercera y última vez que comimos pizzas en el viaje. El desayuno sería en el hotel.

Día 30 de julio

Nos levantamos y desayunamos en el hotel (Bryne) y salimos para Kristiansand. Hay tres horas de viaje y un montón de peajes. Para los peajes en Noruega hay que darse de alta en una aplicación y poner una tarjeta y te los cobran todos al final de mes. Llegamos pronto a Kristiansand, dimos una vuelta hasta llegar a la playa de Bystranda, comimos por allí y dimos una vuelta antes de ir al ferri que nos llevaba de vuelta a Dinamarca.

Salía a las 19:45, pero teníamos que estar allí mínimo una hora antes. Compramos unas ensaladas preparadas en el supermercado REMA 1000 para cenar en el barco y nos fuimos a embarcar. Un montón de gente para montarse en el barco. Resulta que es un barco gigantesco. Es como vacaciones en el mar.

Nada más montarnos dejamos el coche y nos vamos a tomar café y merienda. Sale tarde, pero recupera un poco y a las 22 y 30 ya estamos en el camino hacia Aarhus. Llegamos un poco antes de las 24 y 30. Al llegar nos esperaba el tipo del apartamento que vivía al lado, nos dio las llaves y a dormir.

Día 31 de julio

Pasamos el día en Aarhus que hay muchas cosas que ver. En Aahrus hay como un museo al aire libre que cuenta la historia de la arquitectura de las casas durante 5 siglos o así. Por lo visto es chulo, pero se tarda mucho tiempo en verlo y no podíamos pasar allí 5 horas como dice la gente. Se llama Den Gamle By. Pensábamos dar una vuelta rápida, pero es que hay que pagar entrada y es como 30 euros o algo así, así que decidimos no verlo. Entonces cogimos el bus desde casa (con una aplicación que nos explicó una chica muy agradable) y nos bajamos cerca de museo de arte, que se llama ARoS. Está muy cerca del museo de la música y del ayuntamiento (que no merece mucho la pena). Ahí comenzamos la visita al centro y terminamos comiendo en otro mercado: Aarhus Street Food. Comimos muy bien, aunque caro, que es de nuevo Dinamarca.

Después de comer fuimos a la parte más moderna, en la que está el famoso edificio Iceberg (Isbjerget). Es una zona chula. Hay como unas piscinas de agua salada donde la gente se lo pasa en grande. Después de eso cogimos un autobús que nos dejaba muy cerca de casa, pero tardó bastante. Nos acercamos a un Lidl que había al lado a comprar algo para la cena y tomamos café en casa. Como era pronto fuimos con el coche a una zona a las afueras donde hay un puente circular muy chulo en la playa y un parque grande. Vuelta casa, ducha, cena y a la cama. Estas son las fotos de todo el día:

Día 1 de agosto

Salimos nada más levantarnos que hay 4 horas y 30 a Bremen. Íbamos a parar a comer en Tonder, aún en Dinamarca, pero el Google maps nos fastidió de nuevo aclarándonos que seguía habiendo un montón de atasco en Hamburgo, así que decidimos pasarlo antes de comer. Ahora no recuerdo dónde comimos. Creo que fue algo en el mismo coche para llegar cuanto antes a Bremen.

Allí nos quedábamos en un hotel que era como una fábrica restaurada pero que estaba bastante bien y bien comunicado con el centro en autobús. Nuevamente con aplicación un billete de un día para dos personas. Fuimos al centro, dimos un paseo (ya habíamos estado en Bremen hacía no mucho) y café. Y como estaba lloviendo volvimos al hotel, descansamos un poco y salimos a cenar en Feldmann’s Bierhaus. La zona en la que está tiene varios restaurantes y es una zona chula al lado del río Weser. Y ya después al hotel. Os dejamos las fotos de Bremen:

Día 2 de agosto

Nos levantamos y desayunamos en una cafetería que no es el hotel pero que está justo abajo. Salimos hacia Kleve para dejar el coche, pero como nuestro avión sale a las 20 horas, paramos a visitar Münster y a comer allí. Mereció la pena para terminar el viaje porque Münster es muy bonita. Dimos un paseo por el centro y comimos en Maria’s Pastabar – Münster. Está muy bien. Es muy rápido todo, pero la pasta está muy rica. Además, no teníamos demasiado tiempo. Estas son las fotos de Münster:

Seguimos hacia Kleve, dejamos el coche e intentamos un Uber para el aeropuerto, pero al igual que en la ida no funcionó. Nadie aceptó el trayecto, así que volvimos andando a la estación de tren y allí cogimos tren hasta Weeze y allí autobús al aeropuerto. La misma aplicación que usamos en la ida la usamos ahora para coger el tren y el bus y funcionó muy bien.

Llegamos al aeropuerto, que es hiper pequeño, y a Sevilla. Fin del viaje.

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